
La guerra en Europa Oriental ha cruzado de forma directa el umbral de las fronteras aliadas. Durante la madrugada de este viernes, un dron explosivo de origen ruso —identificado como un Geran-2— se estrelló contra la azotea de un bloque residencial de diez plantas en la ciudad de Galati, en el sureste de Rumania, desatando un incendio y forzando la evacuación de más de setenta residentes.
El impacto dejó dos personas heridas, entre ellas un menor de edad. Este grave incidente marca la primera vez desde el inicio de la invasión a Ucrania en la que un artefacto militar golpea un área densamente poblada en suelo comunitario y de la OTAN.
A pesar de que el ejército rumano desplegó de inmediato dos cazas F-16 y un helicóptero IAR-330 con autorización de fuego, el cortísimo tiempo de incursión —apenas cuatro minutos en el espacio aéreo del país— impidió que las aeronaves lograran interceptar el dispositivo antes del impacto.
Como respuesta diplomática y de sanción inmediata a Moscú, el gobierno de Bucarest ordenó el cierre del consulado ruso en la ciudad portuaria de Constanza, al tiempo que solicitaba formalmente a sus aliados internacionales el despliegue acelerado de capacidades y sistemas de defensa antiaérea.
El blindaje de la Alianza
La reacción en los despachos de Bruselas no se hizo esperar ante lo que se considera una escalada de «máxima imprudencia» por parte del Kremlin. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, tras comunicarse de forma telefónica con el presidente rumano, Nicusor Dan, condenó firmemente las acciones de Moscú y reiteró el principio de defensa colectiva.
La advertencia aliada: «El comportamiento temerario de Rusia es un peligro para todos nosotros. La Alianza Atlántica se mantiene firme y está completamente preparada para defender cada centímetro de su territorio contra cualquier tipo de amenaza, incluyendo las incursiones de drones», afirmó Rutte.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró que la guerra de agresión rusa «ha traspasado una línea más» al provocar víctimas civiles dentro de territorio de la Unión Europea.






