
La selección absoluta de fútbol de Canadá demostró su fortaleza física y mental al imponerse con un sólido 2-0 ante el combinado de Uzbekistán, en un compromiso de carácter amistoso disputado en el Commonwealth Stadium de Edmonton. Bajo una intensa y gélida lluvia que complicó el traslado del balón durante los 90 minutos, la escuadra norteamericana supo descifrar el rígido cerrojo asiático para regalarle una alegría a los miles de aficionados que desafiaron el mal clima en las gradas.
Desde el pitazo inicial, el planteamiento de Canadá fue netamente ofensivo, buscando aprovechar la velocidad por las bandas para hacer daño. La apertura del marcador llegó en la primera mitad, gracias a una gran jugada colectiva que culminó en un potente remate cruzado, dejando sin opciones al guardameta uzbeko. A pesar de que las condiciones del terreno de juego se fueron deteriorando por el agua, el equipo local mantuvo el orden táctico y la presión alta, desesperando a un cuadro visitante que apenas logró inquietar el arco canadiense.
En la segunda mitad, Uzbekistán intentó adelantar líneas y refrescar su ataque, pero la zaga defensiva de Canadá se mostró impecable y no otorgó libertades. El gol de la tranquilidad y la sentencia definitiva llegó en los minutos finales, producto de un certero contraataque que liquidó cualquier esperanza de empate para los asiáticos. Este triunfo no solo revalida el buen momento futbolístico que atraviesa el equipo de la hoja de maple, sino que sirve como un valioso ensayo de cara a sus próximos compromisos oficiales.
El director técnico de Canadá se mostró sumamente satisfecho en la rueda de prensa posterior al encuentro, destacando el carácter de sus futbolistas para adaptarse a una cancha rápida y resbaladiza. Con este resultado positivo, la selección canadiense cierra una productiva fecha de preparación, dejando sensaciones muy optimistas sobre el funcionamiento colectivo y la profundidad de su plantilla.





