Hoy en día no hay normas laborales a nivel federal acerca de las pruebas de drogas y alcohol, por lo que un grupo clave se encuentra en la labor de apoyar al gobierno federal a definir si es necesario imponerlas pruebas de marihuana a los trabajadores, sin embargo, este tema se encuentra en un callejón sin salida, ya que no existen leyes federales acerca del deterioro de un lugar de trabajo.
Este grupo o comité se encuentra conformado por funcionarios federales, empleadores regulados por el gobierno y grupos laborales. El tema de la aplicación de test sobre el uso de drogas dentro del espacio laboral ha sido un tema muy álgido para este, más puntualmente en entornos de trabajo en los cuales el deterioro pueda significar una amenaza para la seguridad pública.
Algunos de los miembros de este comité argumentan que esto podría significar que el gobierno liberal no tiene tiempo para atender varias de las solicitudes de sus empleadores, los cuales esperan que se creen normas para la aplicación de pruebas para drogas y alcohol.
Actualmente no hay leyes laborales federales referentes a las pruebas de drogas o alcohol fuera el entorno militar, y desde la década de 1980 los gobiernos se han mantenido al margen de esta situación. Sin embargo, tras la decisión legislativa de legalizar el cannabis ha creado una presión sobre el gobierno para que establezca normas nacionales para las pruebas de drogas en los lugares de trabajo.
Los pertenecientes al comité han expresado que el gobierno no ha permitido que los empleadores hagan evaluaciones aleatorias a los trabajadores, pero tampoco ha rechazado la idea categóricamente.














