
La selección de Inglaterra estuvo al borde de protagonizar una de las mayores sorpresas del Mundial 2026, pero logró reaccionar a tiempo para derrotar por 2-1 a la República Democrática del Congo y asegurar su boleto a los octavos de final, donde ahora se enfrentará a México en un duelo que promete ser uno de los más atractivos de la siguiente ronda.
El conjunto dirigido por Thomas Tuchel comenzó el encuentro con muchas dificultades y recibió un duro golpe apenas al minuto 7, cuando Brian Cipenga adelantó al combinado africano. Durante gran parte del partido, Inglaterra dominó la posesión del balón, pero fue incapaz de superar la sólida defensa congoleña y las destacadas intervenciones del guardameta Lionel Mpasi.
Cuando el panorama parecía complicarse de forma irreversible, apareció el capitán Harry Kane para cambiar la historia. El delantero inglés empató el marcador con un certero cabezazo al minuto 75 y, a cuatro minutos del final, firmó la remontada con un potente disparo que desató la celebración inglesa y evitó una eliminación prematura.
Aunque Inglaterra consiguió la clasificación, el rendimiento del equipo dejó varias dudas. Las fallas defensivas, la falta de creatividad durante largos pasajes del encuentro y la dependencia del talento de Kane fueron aspectos señalados por analistas y aficionados tras el partido.
Ahora, los ingleses deberán elevar considerablemente su nivel cuando enfrenten a México en los octavos de final. El conjunto mexicano llega con confianza tras eliminar a Ecuador y buscará aprovechar el apoyo de su afición para intentar dar otro golpe sobre la mesa frente a uno de los favoritos al título.
Con Harry Kane en estado de gracia y un México que atraviesa un gran momento, el próximo enfrentamiento promete intensidad, presión y un boleto a los cuartos de final en juego.






