
La jerarquía de la ‘Canarinha’ volvió a hacerse presente en la Copa del Mundo. Con una actuación estelar de su delantero estrella, Brasil venció con un contundente 3-0 a Haití, gracias a un brillante doblete de Matheus Cunha. El resultado ratifica el gran momento del conjunto sudamericano en el torneo y, al mismo tiempo, sepulta las ilusiones del combinado caribeño, que se despide de la competencia de manera matemática.
Desde el silbatazo inicial, el guion del partido fue el esperado: Brasil adueñándose de la posesión del balón y Haití replegado en su propio campo, apostando por el orden defensivo para frenar las embestidas de los pentacampeones del mundo. Sin embargo, la resistencia haitiana se rompió cuando apareció la genialidad de Cunha, quien con su olfato goleador rompió el cerrojo y abrió el camino para lo que terminaría siendo un auténtico monólogo brasileño.
El show de Cunha y el adiós caribeño
El atacante brasileño se convirtió en la peor pesadilla de la zaga rival. Su movilidad en el área y su capacidad de desmarque permitieron que los balones filtrados por el mediocampo se tradujeran en jugadas de máximo peligro.
La ráfaga ofensiva: Cunha anotó por partida doble, demostrando una efectividad letal frente al arco y dejando sin capacidad de reacción al guardameta haitiano.
La sentencia: El tercer gol definitivo llegó para redondear una noche redonda para Brasil, que aprovechó la última media hora para rotar su plantilla y dar descanso a sus figuras clave.
«Siempre es especial marcar con esta camiseta, pero lo más importante es que el equipo sigue creciendo y sumando confianza para lo que viene», declaró Cunha al finalizar el encuentro.
A pesar de la derrota y de quedar oficialmente eliminada del Mundial, la selección de Haití se marcha con la frente en alto tras haber competido con dignidad ante una de las máximas potencias del fútbol global. Brasil, por su parte, reafirma su chapa de candidato y avanza a paso firme con la mira puesta en las rondas definitivas del campeonato.





