
, aunque ambos líderes no llegaron a celebrar una reunión bilateral formal.
Según informó el gobierno canadiense, el intercambio se produjo en el marco de las actividades del encuentro internacional y permitió abordar temas de interés común entre ambos países, incluidos asuntos económicos, comerciales y de seguridad. Aunque breve, la conversación refleja la importancia de la relación entre Canadá y Estados Unidos, dos socios estratégicos cuya cooperación resulta fundamental para la estabilidad económica y política de América del Norte.
La ausencia de una reunión oficial llamó la atención de observadores y analistas, especialmente por el contexto de desafíos globales que dominó la agenda del G7, entre ellos los conflictos internacionales, la seguridad energética, las cadenas de suministro y las perspectivas económicas mundiales.
A pesar de ello, fuentes oficiales señalaron que el diálogo entre Carney y Trump fue cordial y constructivo, manteniendo abiertos los canales de comunicación entre Ottawa y Washington. La relación bilateral continúa siendo una prioridad para ambos gobiernos, dada la estrecha integración comercial y la cooperación en múltiples áreas estratégicas.
La cumbre del G7 reunió a los líderes de las principales economías industrializadas del mundo, quienes discutieron los retos geopolíticos y económicos más urgentes de la actualidad, en un escenario internacional marcado por la incertidumbre y la necesidad de fortalecer la cooperación entre aliados.






