
Miles de aficionados canadienses tomaron las calles de Vancouver para protagonizar una de las mayores celebraciones futbolísticas en la historia reciente del país. Vestidos con camisetas, banderas y bufandas de la selección nacional, los seguidores transformaron la ciudad en un inmenso mar de rojo y blanco en apoyo al equipo durante el Mundial de 2026.
Desde primeras horas del día, grupos de hinchas se congregaron en el centro de la ciudad y avanzaron en una multitudinaria marcha hacia las zonas de entretenimiento y los puntos de encuentro habilitados para seguir los partidos. La atmósfera estuvo marcada por cánticos, música y un ambiente de unidad nacional pocas veces visto en Canadá.
El entusiasmo de los aficionados refleja el creciente impacto del fútbol en el país, impulsado por la histórica organización del Mundial y por el buen desempeño de la selección canadiense en el torneo. Familias enteras, turistas y seguidores llegados de distintas provincias participaron en la celebración, convirtiendo las calles de Vancouver en una auténtica fiesta deportiva.
Las autoridades locales destacaron el comportamiento ejemplar de los asistentes y el importante movimiento económico generado por la afluencia de visitantes, con hoteles, restaurantes y comercios beneficiándose del ambiente mundialista.
Para muchos canadienses, la imagen de miles de personas vestidas de rojo y blanco representa un momento histórico para el deporte nacional y una muestra del creciente orgullo futbolístico del país. La pasión desatada en Vancouver confirma que el Mundial 2026 ha dejado una huella imborrable en la afición canadiense y ha consolidado al fútbol como una de las grandes pasiones emergentes de la nación.





