
El informe de RBC Economics sobre la recuperación del mercado inmobiliario canadiense abre preguntas específicas para la comunidad latina, que representa aproximadamente 1.1 millones de personas en Canadá, con el 71.8% concentrado en Ontario y Quebec, precisamente las dos provincias de recuperación más lenta según RBC.
Aunque StatCan no publica una tasa de propiedad exclusiva para latinoamericanos, un cálculo aproximado propio, basado en un promedio estimado de 2.8 a 3 personas por hogar, sugiere que la comunidad latina conformaría entre 370,000 y 390,000 hogares en el país. Aplicando tasas de propiedad estimadas de entre 45% y 50%, un rango intermedio entre el 38.7% reportado para inmigrantes recientes y el 69.7% de inmigrantes establecidos, esto sugeriría aproximadamente entre 165,000 y 195,000 hogares latinos propietarios, una cifra que representaría entre 1.5% y 1.8% del total de hogares propietarios en Canadá, ligeramente por debajo del peso poblacional relativo de la comunidad (cerca de 2.7%).
Un dato oficial confirmado respalda la hipótesis de que la comunidad enfrenta barreras adicionales: hasta 2021, 4 de cada 10 latinoamericanos (40.2%) vivían en vivienda considerada inasequible, hacinada, o que necesitaba reparaciones mayores, comparado con 21.7% de la población no racializada y no indígena.
Frente a la recuperación proyectada por RBC para 2027, con aumentos en ventas del 8.2% en Ontario y 7.8% en B.C., la comunidad latina podría beneficiarse de tres factores concretos: un inventario más estable que reduce la competencia feroz por propiedades, tasas de interés que se mantendrán en niveles bajos antes de una posible alza en 2027, y un mercado de condominios rezagado que podría ofrecer precios más accesibles por más tiempo, un segmento típico de entrada para compradores primerizos.
Sin embargo, el economista Robert Hogue de RBC advirtió que cientos de miles de canadienses pausaron sus planes de compra por el aumento en costos de propiedad, un fenómeno que probablemente afectó con más fuerza a familias inmigrantes con menos ahorros acumulados y menor historial crediticio local. Para la comunidad latina, aprovechar esta ventana de oportunidad dependerá de una planificación financiera cuidadosa y de acceso a asesoría especializada que entienda las particularidades de construir crédito desde cero en Canadá.





