
La gira del papa León XIV por Uruguay, Argentina y Perú, prevista del 6 al 17 de noviembre, sigue en pie tras su operación de pulmón, pero el Vaticano todavía no la confirma. Es su primera visita a América Latina como pontífice y el viaje más largo de su pontificado.
El sábado 17, al darle el alta, su cirujano Stefano Margaritora dijo en una entrevista que no hay razones clínicas para que no viaje, aunque aún necesita unos diez días para recuperarse del todo. Antes, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, había señalado que el papa mantiene su intención y su deseo de ir, sin que eso equivalga a una confirmación, pues depende de su recuperación y de las recomendaciones médicas.
El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, dijo el jueves que “hay que esperar” y que el viaje “dependerá de cómo van las cosas”. En los tres países, la Iglesia mantiene los preparativos. El viernes, representantes eclesiásticos de Uruguay, Argentina y Perú lo confirmaron en una conferencia de prensa virtual, aunque subrayaron que la recuperación del papa está por encima de cualquier compromiso.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, afirmó: “Nos gustaría que el Papa venga, pero lo mejor es que se reponga”. En Perú, la presidenta Keiko Fujimori dijo que el país espera cualquier anuncio del Vaticano.
El programa oficial, publicado el 21 de septiembre, abarca diez ciudades en 12 días. En Uruguay, del 6 al 8 de noviembre, incluye Montevideo, Paysandú y Florida. En Argentina, del 8 al 11, Buenos Aires, Córdoba y Luján, con una misa en el Monumento de los Españoles el 9 y otra en la basílica de Luján el 11. En Perú, desde el 11, visitaría Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa.
En Chiclayo, donde fue obispo, hay prevista una misa en las Pampas de Pimentel. El recorrido incluye también un encuentro con pueblos amazónicos y exige alrededor de una docena de vuelos, dos traslados en helicóptero y un cambio importante de altitud en Perú.





