
Una línea de tormentas severas azotó el sur y centro de Michigan la noche del viernes, derribando árboles y líneas eléctricas y dejando a cientos de miles de residentes sin electricidad justo en el inicio del fin de semana del 4 de julio.
Antes de llegar al área metropolitana de Detroit, las tormentas ya habían generado vientos dañinos en el oeste y centro del estado, incluyendo una ráfaga de casi 130 km/h cerca de Kalamazoo. La línea de tormentas mantuvo su intensidad al desplazarse hacia el este, azotando Detroit con ráfagas de hasta 96 km/h y granizo, obligando a emitir múltiples alertas de tormenta severa en toda la región metropolitana.
En el centro de Detroit y sus alrededores, las tormentas provocaron cierres viales por inundación: todos los carriles de la autopista Southfield (M-39) quedaron cerrados entre Ford Road y Warren Avenue, mientras que la I-94 en dirección oeste también se vio afectada. Las autoridades de transporte advirtieron a los conductores no cruzar zonas con agua estancada.
El impacto también se sintió en la vida social de la ciudad: en Royal Oak, fuertes vientos hicieron volar carpas durante un festival gastronómico, obligando a cancelarlo por el resto de la noche. Greenfield Village, por su parte, canceló su programa «Salute to America» por el 4 de julio, ofreciendo reembolsos a los asistentes.

Alrededor de 325,000 clientes se quedaron sin servicio eléctrico en el sureste de Michigan, principalmente atendidos por DTE Energy, con el lado oeste de Detroit particularmente afectado, junto con Allen Park, Garden City, Wayne y Westland. La empresa reportó más de 500 empleados trabajando durante la noche para restaurar el servicio, con cuadrillas adicionales llegando de otros estados, y estima que el 95% de los clientes tendrán electricidad restaurada para el final del día lunes.
Consumers Energy, por su parte, reportó más de 130,000 clientes sin electricidad en otras áreas del estado, particularmente en la región centro de Michigan, incluyendo zonas al sur de Lansing hasta Jackson.
Las tormentas llegaron tras varios días de calor extremo, con un índice térmico que alcanzó los 105°F el jueves y viernes. Autoridades meteorológicas advirtieron sobre la posibilidad de nuevas tormentas durante el fin de semana, con riesgo de inundaciones localizadas.
Voceros de las compañías eléctricas recomendaron mantenerse alejados de cualquier línea eléctrica caída, guardando una distancia mínima de 7.6 metros, ya que siempre deben considerarse activas y peligrosas.





