
VALAIS, SUIZA – La investigación sobre el devastador incendio que cobró la vida de 40 personas en la estación de esquí de Crans-Montana ha dado un giro decisivo. El fiscal jefe del cantón de Valais confirmó esta tarde que las primeras pesquisas apuntan a las populares «velas de fuente» —bengalas pirotécnicas utilizadas habitualmente en el servicio de botellas— como el origen del fuego que consumió el bar Le Constellation durante la madrugada de Año Nuevo.
Un error de cálculo fatal
Según el informe pericial, el incendio se desató cuando varias de estas bengalas, colocadas en botellas de champán destinadas a una mesa VIP, emitieron chispas que alcanzaron una instalación decorativa en el techo. El decorado, compuesto por vegetación seca y textiles sintéticos , actuó como combustible inmediato en una estructura predominantemente de madera.
«No fue un fallo eléctrico ni un acto deliberado», declaró el fiscal ante los medios. «Fue una negligencia técnica grave. Las chispas de estas fuentes, aunque se comercializan como seguras, alcanzaron materiales altamente inflamables en un espacio sin la ventilación ni el tratamiento ignífugo adecuado». Los expertos describieron que el local sufrió un «flashover» o combustión súbita generalizada en menos de 90 segundos, dejando atrapados a quienes se encontraban lejos de las salidas principales.
Consecuencias legales
La fiscalía ha iniciado formalmente un proceso por homicidio por negligencia y violación de las normas de seguridad contra incendios . La investigación se centra ahora en determinar si el establecimiento contaba con los permisos necesarios para el uso de pirotecnia de categoría F1 en interiores y por qué los sistemas de aspersión automática no lograron contener el brote inicial.
Mientras tanto, los 115 heridos continúan bajo observación, y las autoridades forenses trabajan en la identificación de los fallecidos, en lo que ya se considera la peor tragedia en territorio suizo en décadas. Este suceso ha generado un clamor inmediato por parte de asociaciones de seguridad para prohibir de forma definitiva el uso de cualquier tipo de pirotecnia en locales nocturnos.






