
Los asesinatos disminuyeron de manera drástica en varias de las principales ciudades de Canadá durante el último año, según revelan datos oficiales y reportes policiales, lo que marca una tendencia alentadora en materia de seguridad pública tras años de preocupación por el aumento de la violencia.
A nivel nacional, Canadá registró una leve pero sostenida reducción en el número total de homicidios, con una caída cercana al 4 % en la tasa por cada 100 000 habitantes. Aunque el descenso no fue uniforme en todo el país, los datos confirman que varias áreas metropolitanas concentraron las reducciones más notables, influyendo de manera decisiva en el balance nacional.
Entre las ciudades con mayores descensos se encuentra Toronto, la ciudad más poblada del país, que cerró el año con una reducción superior al 50 % en los asesinatos frente al período anterior, alcanzando uno de sus niveles más bajos de homicidios en la última década. Este descenso ha sido atribuido, en parte, a estrategias de prevención focalizadas y al refuerzo de programas comunitarios.
Montreal también reportó una disminución significativa, con una caída cercana al 12 % en el número de homicidios. Las autoridades locales señalaron que el fortalecimiento de la cooperación interinstitucional y la reducción de conflictos relacionados con el crimen organizado influyeron en este resultado.
Otro caso destacado es Winnipeg, una ciudad que durante años figuró entre las más violentas del país. En el último año, los homicidios descendieron a niveles no vistos en más de dos décadas, representando uno de los cambios más pronunciados a nivel nacional.
En contraste, algunas regiones no siguieron esta tendencia positiva. El área metropolitana de Ottawa–Gatineau registró un aumento considerable en los asesinatos, evidenciando que la evolución de la violencia sigue siendo desigual y dependiente de factores locales.
Ciudades con disminución significativa de asesinatos
Toronto, Montreal, Winnipeg, Vancouver, Calgary, Edmonton
Expertos en criminología advierten que, aunque los descensos son alentadores, los homicidios continúan siendo solo un indicador dentro de un panorama más amplio de seguridad. Aun así, la reducción observada en varias ciudades clave sugiere que las políticas de prevención y los esfuerzos comunitarios pueden estar dando resultados concretos.





