
El Pentágono ha ordenado que aproximadamente 1.500 soldados en servicio activo se preparen para un posible despliegue en Minnesota, donde los enfrentamientos entre manifestantes y agentes federales han generado una escalada de tensiones y protestas, informaron funcionarios estadounidenses a medios como The Washington Post y Reuters.
Las tropas identificadas se encuentran bajo órdenes de “prepararse para desplegarse” en caso de que la violencia en el estado —especialmente en áreas como Minneapolis— aumente de forma significativa. Aunque no está confirmado que vayan a ser enviadas, los militares han sido puestos en alerta para ofrecer una opción de respuesta rápida si las autoridades federales la consideran necesaria.
La posible movilización llega después de que el presidente Donald Trump amenazara con invocar la Ley de Insurrección —una normativa de 1807 que autoriza el uso de tropas activas dentro de Estados Unidos en situaciones de insurrección o disturbios graves— si las autoridades estatales no frenen los ataques contra agentes federales, en particular aquellos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Los soldados que podrían ser desplegados por El Pentágono, forman parte de unidades especializadas en operaciones en climas fríos y están asignados a la 11ª División Aerotransportada del Ejército, con base en Alaska. Este enfoque sugiere que las fuerzas preparadas podrían adaptarse a condiciones invernales y entornos urbanos complejos si llegaran a ser desplegadas.
La decisión de colocar tropas en estado de alerta se produce en medio de protestas sostenidas en Minnesota, que se intensificaron tras el tiroteo fatal de Renée Nicole Good, una mujer estadounidense de 37 años que fue abatida por un agente del ICE el 7 de enero en Minneapolis, generando indignación pública y movilizaciones en rechazo a las tácticas de aplicación de la ley migratoria.
Autoridades estatales, incluido el gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis, han criticado la posible intervención militar, calificándola de innecesaria y advirtiendo que podría agravar aún más la situación. Paralelamente, la Guardia Nacional de Minnesota ya ha sido movilizada por las autoridades locales para apoyar a las fuerzas de seguridad y gestionar la seguridad pública sin intervención federal directa.
Hasta el momento, la Casa Blanca y el Departamento de Defensa han defendido que la preparación de tropas es una medida preventiva y habitual para mantener opciones abiertas ante escenarios de escalada. Sin embargo, el movimiento ha generado debate sobre el papel de los militares en conflictos internos y la aplicación de leyes históricas como la Ley de Insurrección en un contexto moderno.






