
El Área Metropolitana de Toronto (GTA, por sus siglas en inglés) comenzó a recuperar la normalidad tras una intensa tormenta de nieve que paralizó gran parte de la región, afectando el tránsito, el transporte público y las actividades diarias de miles de residentes. Tras horas de nevadas continuas y acumulaciones significativas, los servicios municipales activaron operativos de emergencia para despejar calles, autopistas y aceras.
Desde primeras horas de la mañana, cuadrillas de limpieza y quitanieves trabajaron sin pausa para retirar la nieve acumulada en vías principales, accesos a hospitales, escuelas y zonas residenciales. La Policía Provincial de Ontario y los servicios de emergencia reportaron una reducción gradual de incidentes viales, luego de una jornada marcada por colisiones, vehículos atascados y cierres temporales de carreteras.
El transporte público también comenzó a normalizarse. La TTC informó que la mayoría de las rutas de autobuses, tranvías y líneas de metro volvieron a operar con relativa regularidad, aunque advirtió sobre posibles retrasos residuales debido a las condiciones de algunas calles secundarias. GO Transit reanudó servicios afectados y pidió a los usuarios planificar sus desplazamientos con anticipación.
Las escuelas y universidades reabrieron sus puertas, aunque algunos consejos escolares mantuvieron clases virtuales en zonas donde la limpieza aún no había concluido. Comercios, oficinas y centros de servicios retomaron sus actividades, mientras residentes se organizaban para despejar entradas, aceras y estacionamientos.
El alcalde de Toronto agradeció el trabajo de los equipos de emergencia y de mantenimiento, y pidió paciencia a la ciudadanía. “Ha sido una tormenta desafiante, pero estamos avanzando rápidamente para que la ciudad vuelva a moverse con seguridad”, señaló en un comunicado.
Meteorólogos explicaron que la tormenta fue resultado de un sistema invernal intenso que combinó bajas temperaturas, fuertes vientos y precipitaciones constantes, lo que complicó las labores de limpieza. Aunque el clima comenzó a estabilizarse, se advirtió sobre la posible formación de hielo durante la noche, por lo que se recomendó precaución a conductores y peatones.
Para muchos residentes, la jornada dejó lecciones sobre la importancia de la preparación invernal. “Fue caótico al principio, pero ver a la ciudad ponerse de pie tan rápido da tranquilidad”, comentó una vecina de Mississauga.
Con el paso de las horas, el GTA retomó su ritmo habitual. Aunque persisten algunos retrasos y montículos de nieve en zonas específicas, la región avanza hacia la normalidad, demostrando una vez más su capacidad de respuesta ante condiciones climáticas extremas.






