
Tras meses de especulación y pruebas internas con diversos modelos (incluidos los de OpenAI), Apple ha decidido que la infraestructura de Gemini es la pieza que faltaba para su ecosistema. El acuerdo permite que Siri utilice los modelos Gemini 1.5 Pro y Ultra para procesar tareas complejas, razonamiento multimodal y generación de contenido creativo, todo ello integrado de forma nativa en iOS 19.
Una victoria estratégica para Alphabet
Para Google y su matriz, Alphabet , este contrato representa un triunfo monumental sobre sus competidores directos. Al convertirse en el motor de IA por defecto para los más de 2.000 millones de dispositivos iPhone activos en el mundo, Google asegura un flujo masivo de datos (bajo estrictos protocolos de privacidad de Apple) y una ventaja comercial que deja a Microsoft y OpenAI en una posición defensiva. Según analistas de Wall Street, este acuerdo podría inyectar hasta 20.000 millones de dólares anuales adicionales a las arcas de Alphabet.
¿Qué significa para el usuario?
La «Nueva Siri» ya no solo responderá preguntas básicas o pondrá alarmas. Gracias a Géminis, la asistente ahora podrá:
Comprender contextos profundos: Analizar hilos de correos y redactar respuestas coherentes con el tono del usuario.
Integración Visual: A través de la cámara del iPhone, Siri podrá identificar objetos, traducir textos en tiempo real con precisión absoluta y resolver problemas matemáticos complejos.
Privacidad Híbrida: Apple ha garantizado que el procesamiento básico se mantendrá en el chip del dispositivo (On-device), recurriendo a la nube de Google solo para tareas de alta mediante túneles de computación encriptados.
Este pacto no solo salva a Siri de la obsolescencia, sino que consolida a Google como la columna vertebral de la inteligencia artificial global, cerrando el 2026 con una de las alianzas más poderosas de la historia de Silicon Valley.






