
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció que Qatar realizará inversiones significativas en algunos de los principales proyectos de construcción del país, en lo que calificó como un paso estratégico para fortalecer la infraestructura canadiense y diversificar las fuentes de capital extranjero.
Según Carney, el compromiso de inversión se alcanzó tras conversaciones de alto nivel entre funcionarios canadienses y representantes del gobierno y fondos soberanos de Qatar. Las inversiones estarían orientadas a proyectos clave de infraestructura, vivienda, transporte y energía, sectores considerados prioritarios para el crecimiento económico y la competitividad a largo plazo de Canadá.
“Canadá necesita socios confiables para construir la infraestructura del futuro, y Qatar ha demostrado interés en invertir de manera responsable y a largo plazo”, afirmó el primer ministro. Carney subrayó que estas inversiones contribuirán a generar empleo, impulsar el desarrollo regional y acelerar proyectos que son fundamentales para responder a la demanda de vivienda y a la modernización del país.
Qatar, uno de los mayores inversionistas institucionales del mundo a través de su fondo soberano, ha aumentado su presencia en mercados internacionales, enfocándose en activos estables como infraestructura, bienes raíces y energía. Para Canadá, atraer este tipo de capital representa una oportunidad para reducir la presión fiscal interna y avanzar en obras de gran escala.
Fuentes gubernamentales indicaron que los proyectos beneficiados incluirían grandes desarrollos urbanos, expansión de sistemas de transporte público y obras vinculadas a la transición energética. Aunque no se revelaron cifras exactas, se espera que las inversiones asciendan a miles de millones de dólares en los próximos años.
El anuncio también tiene una dimensión geopolítica. En un contexto global marcado por la incertidumbre económica y la competencia por capital internacional, Canadá busca posicionarse como un destino seguro y atractivo para inversiones estratégicas. Carney destacó que el país mantiene estándares claros en materia de transparencia, sostenibilidad y protección del interés público.

Desde la oposición y algunos sectores sindicales, se ha pedido cautela y mayor claridad sobre los términos de los acuerdos, especialmente en lo relacionado con la propiedad de activos estratégicos y el impacto a largo plazo en las comunidades locales. El gobierno aseguró que todas las inversiones cumplirán con las leyes canadienses y estarán sujetas a revisiones de seguridad nacional.
Analistas coinciden en que la entrada de capital qatarí podría acelerar proyectos largamente postergados y aliviar cuellos de botella en infraestructura, particularmente en grandes áreas urbanas. No obstante, advierten que la clave estará en garantizar beneficios tangibles para la población.
Con este anuncio, el gobierno de Carney refuerza su apuesta por atraer inversión extranjera como motor de crecimiento, al tiempo que busca mantener el control y la soberanía sobre sectores estratégicos de la economía canadiense.
El viernes, Canadá anunció que pronto se importarán 49.000 vehículos eléctricos fabricados en China cada año con un arancel reducido del 6,1 por ciento, después de que Carney llegara a un acuerdo con el presidente chino, Xi Jinping.
Carney agregó el domingo que Xi mostró interés en expandir las relaciones comerciales de China con otros países, y es por eso que Canadá está estableciendo acuerdos comerciales con otros países, como Qatar.
“En este mundo más incierto y peligroso, hemos optado por crear juntos mayor estabilidad, seguridad y prosperidad”, dijo Carney.






