
BOLZANO, ITALIA – La temporada de esquí de 2026 ha comenzado con luto en las montañas italianas. Dos personas han perdido la vida y al menos cinco más han resultado heridas de gravedad tras ser sepultadas por avalanchas de nieve en incidentes separados ocurridos este viernes. Los equipos de rescate, apoyados por helicópteros equipados con tecnología de detección térmica, han trabajado contra reloj en condiciones de visibilidad reducida para localizar a los desaparecidos.
Los incidentes
El primer accidente mortal ocurrió cerca de la estación de Solda , en el Tirol del Sur, donde un esquiador fuera de pista fue alcanzado por una placa de nieve de gran magnitud. A pesar de llevar consigo un dispositivo de búsqueda (ARVA), la profundidad del interior impidió un rescate por tiempo. Horas más tarde, en el Valle de Aosta, un segundo alud golpeó a un grupo de excursionistas con raquetas de nieve, cobrándose la vida de uno de ellos y dejando a otros tres con heridas por politraumatismos e hipotermia severa.
Riesgo extremo por cambios térmicos
Los expertos del servicio de meteorología alpina habían advertido sobre el «peligro de nivel 4» (fuerte) en una escala de 5. El fenómeno se debe a una capa de nieve fresca depositada sobre una base de hielo antiguo, la cual se ha vuelto inestable debido a un repentino aumento de las temperaturas en las últimas 24 horas. Este «cóctel térmico» facilita que grandes bloques de nieve se desprendan con el mínimo estímulo, incluso de forma espontánea.
Labores de rescate
El Cuerpo Nacional de Socorro Alpino y Espeleológico (CNSAS) ha movilizado más de 50 efectivos y perros de búsqueda. Las autoridades han hecho un llamado urgente a los turistas y residentes para que eviten el esquí fuera de pista y respeten los cierres preventivos de los remontes. «La montaña no perdona los errores de juicio en condiciones de inestabilidad térmica», advirtió un portavoz de protección civil en Bolzano.






