
CALGARY, ALBERTA – La ciudad de Calgary ha iniciado el 2026 enfrentando una crisis de infraestructura de gran magnitud. Una rotura catastrófica en la tubería principal de alimentación del sur de Bearspaw ha obligado a las autoridades locales a declarar el estado de emergencia local, exigiendo a los más de 1.6 millones de residentes que reduzcan proporcionalmente su consumo de agua para evitar un desabastecimiento total en los hospitales y servicios de bomberos.
El origen del colapso
El incidente ocurrió en la intersección de la 16th Avenue NW y Sarcee Trail, donde la presión del agua fracturó el asfalto, inundando calles y obligando al rescate de varios conductores atrapados. Según el departamento de obras públicas, esta tubería de 1975 es la «arteria principal» que transporta el 60% del agua potable de la ciudad. El fallo ocurre apenas meses después de que se realizaron trabajos de refuerzo en el mismo sistema, lo que ha generado fuertes críticas a la gestión de infraestructura de la provincia.
Restricciones obligatorias de Nivel 4
La alcaldía ha activado las restricciones más severas permitidas por la ley. Queda terminantemente prohibido cualquier uso de agua en exteriores, incluyendo el mantenimiento de pistas de hielo comunitarias, una tradición vital en esta época del año. En el ámbito doméstico, se ha pedido a los ciudadanos limitar sus duchas a un máximo de tres minutos , posponer el lavado de ropa y utilizar el lavavajillas solo con cargas completas.
«Estamos en una situación de vida o muerte para nuestras reservas de agua», afirmó el alcalde en rueda de prensa. «Si no reducimos el consumo interno en un 25%, los tanques de reserva bajarán a niveles críticos, comprometiendo nuestra capacidad de respuesta ante incendios».
Salud y reparaciones
Mientras los equipos técnicos trabajan a temperaturas bajo cero para acceder a la sección dañada, los barrios de Montgomery y Bowness permanecen bajo una alerta de hervor de agua . Se estima que la reparación completa y la estabilización de la presión en el sistema podrían tardar entre 10 y 14 días, lo que plantea un inicio de año extremadamente desafiante para la capital económica de Alberta.






