
Mudarse a Canadá es el inicio de un nuevo capítulo, pero si pasaste años trabajando en otro país, es probable que tengas una pregunta pendiente: ¿Qué pasará con mis ahorros para el retiro? Traer ese capital no es una simple transferencia bancaria; es un movimiento estratégico que requiere entender las leyes fiscales para no perder una parte importante en el camino.
Aquí te presentamos los tres pilares fundamentales para proteger tu patrimonio:
1. El vehículo receptor: El RRSP
La Agencia de Ingresos de Canadá (CRA) permite transferir fondos de pensiones extranjeros a un Plan Registrado de Ahorro para el Retiro (RRSP) . La gran ventaja es que, bajo ciertas condiciones (como el artículo 60(j) de la Ley del Impuesto sobre la Renta), puedes transferir una suma global sin que esto afecte tu límite de contribución anual. En esencia, declara el monto como ingreso y simultáneamente aplicas una deducción por la transferencia, neutralizando el impacto fiscal inmediato.
2. El riesgo de la doble imposición
Este es el mayor obstáculo. El país donde acumulas los ahorros probablemente querrá aplicar una retención de impuestos al momento de retirar los fondos. Sin embargo, gracias a los Tratados Fiscales Internacionales que Canadá mantiene con muchos países, podrías reclamar un Crédito Fiscal por Impuestos Extranjeros . Esto evita que pagues impuestos dos veces por el mismo dinero, pero requiere una declaración meticulosa.
3. La «Totalización» de beneficios
Si decide no transferir el capital, no significa que lo pierda. Canadá tiene acuerdos de seguridad social con naciones de todo el mundo. Estos convenios permiten sumar los años trabajados en el extranjero para calificar a beneficios canadienses como la Old Age Security (OAS) o el Canada Pension Plan (CPP).
Consejo de experto: Antes de mover un solo dólar, verifica si tu plan de origen tiene restricciones (como los aviones QROPS del Reino Unido o los 401(k) de EE. UU.). Un error de cálculo podría resultar en penalizaciones de hasta el 50%. La clave está en la planificación previa: consulta con un asesor financiero transfronterizo para asegurar que tu esfuerzo de años cruce la frontera de forma íntegra






